Violet robinson ha decidido que la navidad es la mejor época para enfrentarse al pasado, dado que en esa festividad del año todo es amor y alegría. así debería ser, pero está equivocada porque bram paig-smith, duque de blackmore —más conocido como la bestia de blackmore— vive recluido en su castillo y hace honor al sobrenombre desagradable que le han otorgado. la voluntad de la señorita robinson es férrea y va a cobrarse lo que se le debe, cueste lo que cueste. se ha preparado para los gritos, el desdén, la amargura y el dolor que sabe que llegarán en cuanto se ponga frente al duque, porque la bestia no permitirá que nadie ponga fin a su miseria. estar dispuesta a enfrentar lo peor y tener que hacerlo son dos cosas muy diferentes, así que cuando blackmore ponga a prueba la determinación de violet, ella se verá obligada a decidir si convertirse en duquesa por navidad compensa todo el esfuerzo que ello conlleva.
