âestas incursiones narrativas hacen acordar, de distinta manera, a los dos maestros directos de garcĂ©s: tiene el dominio y el tempo del relato breve que le enseñó en persona abelardo castillo y el maridaje de pensamiento y ficciĂłn que tal vez aprendiĂł de su amigo javier marĂas.â del prĂłlogo de jorge fernĂĄndez dĂaz cuentos, relatos, ensayos, narraciones, derivas, incursiones narrativas, âarticuentosâ radiales. ÂżcĂłmo definir los textos que componen el mosaico exquisito que le da forma a el tango de oscar wilde? tal vez, mĂĄs allĂĄ de definiciones y de cotos, lo mejor sea dejarse llevar por la cadencia Ășnica de un libro en el que conviven y se cruzan personajes histĂłricos con actores y mĂșsicos; argumentos de pelĂculas y de series con el rock y con el pop; escritores clĂĄsicos, y otros no tanto, con historias familiares; el mundo entero con la biografĂa personal. un desfile de situaciones y escenas que poco importan que sean o no reales, porque estĂĄn sostenidas por una arqui-tectura de una sobria potencia narrativa. escritas originalmente para ser leĂdas en la radio, recuperando esa magia del encuentro nocturno entre quien cuenta y quien escucha, estas historias cruzadas ânombrĂ©moslas asĂâ de gonzalo garcĂ©s remiten a lo mejor de la tradiciĂłn oral. sin embargo, una vez en papel, con la contundencia inapelable de una prosa ajustada, apelan a la complicidad de un lector que se deja llevar de la mano sin reparar en verosĂmiles de ningĂșn tipo âni temporales, ni espacialesâ, con la confianza plena de llegar, siempre, al mejor puerto.
