Virginia madrazo es una falsificadora documental con una vida tranquila gracias a que sabe mantener un perfil bajo. carla loza es una ladrona que no sabe ni quiere hacer otra cosa. las dos tienen un pasado en común, cuatro años de relación y atracos junto a una banda que se vieron truncados cuando virginia decidió que no podía continuar. carla no estaba preparada para dejarlo y no quiso seguirla, pero la ha odiado desde entonces al sentirse abandonada por la persona a la que más ha querido. cuando alguien a quien la ladrona consideraba un amigo la traiciona durante un golpe —donde la deja con una deuda y el compromiso de entregar unos jarrones— no le queda más remedio que recurrir a la única persona de la que se fía: virginia madrazo. la reaparición de carla supone un giro demasiado abrupto para virginia, que debe decidir si quiere enfrentarse a la mafia china, poner en riesgo su negocio, discutir con su socio y volver a una vida que tanto sacrificio le costó dejar. entre ladrones no hay lealtad, pero entre ellas hay algo que nunca se ha muerto.
